Creo que hasta hace bien poco he llevado puesta una máscara. Pero una máscara muy distinta a la que sirve para que los demás no vean tu verdadera cara, sería una máscara a la inversa. Una especie de película muy fina sobre mis ojos, que me impedían ver el mundo como realmente era.
Y aunque he pecado muchas veces de "cegata" por culpa de esa máscara rara mía, y a pesar de que muchas personas me habían advertido sobre mi extraño accesorio de moda... Uno sólo baja del burro cuando la vida le enseña en la cara lo equivocado que está.
Y ése es ahora MI momento.
Esta máscara me hacía que viese a muchas personas como realmente no eran, y no siempre era culpa de ellas... porque muchas veces me la hacían, y me la volvían a hacer... y me la volvían a hacer. Pero yo, en una especie de utopía... quería seguir creyendo que en el fondo, que tras esas actuaciones, esos gestos... había un gran corazón, quizás un gran amig@, o novio o familiar... pero siempre GRANDE.
Y como dicen que LA PRIMERA VEZ QUE ME ENGAÑES SERÁ TU CULPA, LA SEGUNDA... SERÁ MÍA, sé que muchas veces me he dejado engañar. Quizás mi vida así era más bonita, así creía que tenía más amigos, o que el mundo era un lugar mejor...
Pero no, ya estoy cansada de que sólo se tenga en cuenta lo que YO hago mal, la fidelidad no es sólo para las parejas, la fidelidad es para cualquier vínculo emocional que tengas con alguien... y en ese sentido, me siento CORNUDA TOTAL.
Así que he decidido quitarme esa máscara y ver a las personas como realmente son, a partir de ahora...si me quieren engañar, van a tener que ser realmente astutos, porque no voy a dar un voto de confianza a nadie...
Quizás mi vida así será menos "feliz", pero será más real.
Quizás no tenga tantas ilusiones... pero lloraré menos, y las que tenga... SERÁN DE VERDAD. (Concepto que la gente últimamente tiene olvidado: las cosas que son de verdad).