Sea usted mismo, incluso con sus defectos. No pretenda representar ningún papel, no finja: sea usted mismo... un poquito mejorado, pero manteniendo su identidad.
J.A. Vallejo- Nágera
lunes, 22 de junio de 2009
domingo, 7 de junio de 2009
Hoy te odio.
No sé cuanto tardaré en perdonarte todas las mentiras que me creí, todas las que no decías tú... sí tus manos y tus ojos, y aunque esto suene cursi, casi vergonzoso, me lo creí, me lo creí todo.
Hoy te odio, y te odio más... porque cuando creo que ya no me dueles, me dueles más.
Sí, estoy enfadada, y no enfadada contigo. Tú no tienes la culpa de mi ingeniudad, de mi manera de actuar ni de soñar, pero es la que tengo y la que me pesa.
Porque a veces me creo valiente, y me olvido de mi sensibilidad, es como si saltara por la terraza olvidando que no sé volar... que los demás me conozcan mejor que yo... me debería molestar.
Porque se me olvida, se me olvida rápido que todo aquéllo pudiera formar parte de tu "esencia", que no querías más, que simplemente eras así... Yo no vivo regalándole la luna a la gente si no alcanzo ni a tocarla, pero se me olvida... se me olvida rápido que no todos somos iguales, incluso algunos muy diferentes.
Luché por una causa perdida... y se me olvida rápido. Lo triste es que tú todavía te lo creas.
Y de todo, de todo... la culpa es mía.
Porque cuando me mientas una vez, la culpa será tuya... pero cuando lo hagas dos... la culpa es mía.
Y por creerte, por creer tus canciones, por creer tus palabras, la culpa es mía.
Y por estar cabreada, la culpa es mía.
Y a quién le pego patadas?? Cómo se me pasa este enfado? Este enfado con el pasado que se prolonga al presente...
Dicen que el ser humano es la única persona que tropieza dos veces con la misma piedra... ¿Cómo no tropezar si te lanzas a mi paso?? Intento esquivarte... pero me dueles más.
Bendito verano... ven ya!!
pd: Y se me olvidará... se me olvidará rápido que te odio, porque no va en mi naturaleza.
Hoy te odio, y te odio más... porque cuando creo que ya no me dueles, me dueles más.
Sí, estoy enfadada, y no enfadada contigo. Tú no tienes la culpa de mi ingeniudad, de mi manera de actuar ni de soñar, pero es la que tengo y la que me pesa.
Porque a veces me creo valiente, y me olvido de mi sensibilidad, es como si saltara por la terraza olvidando que no sé volar... que los demás me conozcan mejor que yo... me debería molestar.
Porque se me olvida, se me olvida rápido que todo aquéllo pudiera formar parte de tu "esencia", que no querías más, que simplemente eras así... Yo no vivo regalándole la luna a la gente si no alcanzo ni a tocarla, pero se me olvida... se me olvida rápido que no todos somos iguales, incluso algunos muy diferentes.
Luché por una causa perdida... y se me olvida rápido. Lo triste es que tú todavía te lo creas.
Y de todo, de todo... la culpa es mía.
Porque cuando me mientas una vez, la culpa será tuya... pero cuando lo hagas dos... la culpa es mía.
Y por creerte, por creer tus canciones, por creer tus palabras, la culpa es mía.
Y por estar cabreada, la culpa es mía.
Y a quién le pego patadas?? Cómo se me pasa este enfado? Este enfado con el pasado que se prolonga al presente...
Dicen que el ser humano es la única persona que tropieza dos veces con la misma piedra... ¿Cómo no tropezar si te lanzas a mi paso?? Intento esquivarte... pero me dueles más.
Bendito verano... ven ya!!
pd: Y se me olvidará... se me olvidará rápido que te odio, porque no va en mi naturaleza.
viernes, 5 de junio de 2009
Y sigo diciendo...
Sospecho que el deseo... puede que no tenga ningún límite.
Pero encuentra un stop en lo moralmente correcto, o al menos... un ceda el paso.
Esta idea me relaja, me alegra, me hace pensar que quizás... a esta sociedad aún le queda algo de humano, a pesar de que este mundo nos corrompe a cada paso.
Quizás sea el deseo lo único que no deja que una historia finalice, aunque sus protagonistas la finiquiten, aunque continue como una historia ficticia que sólo reside en la mente de sus protagonistas, movida por hilos que provienen de los recuerdos, de las fantasías, de los olores, de la incertidumbre, del... aburrimiento?.
Y quizás nace, o aterriza, en alguna mirada... que se escapa, o que se encuentra. Quizás sea una puerta que se queda abierta... y que también nos mantiene vivos, humanos, débiles, vulnerables... al fin y al cabo... humanos mundanos, con todo lo bueno y todo lo malo que eso conlleva.
Pero si una cosa he aprendido es que el deseo encuentra límites en aquéllo que sólo los sentimientos tienen licencia para traspasar (o así debería de ser), eso también es bueno, le pese a quien le pese.
A mí no...
Y por supuesto un sentimiento no es una cuenta a deber, lo que hagas de corazón hoy nadie jamás te lo devolverá, porque quizás no haya sentimiento semejante para el intercambio, nació por generación espontánea, es un regalo, y como todo regalo... el afortunado es quien lo da y no quien lo recibe, porque quien lo da era tan rico... como para generarlo, lo que tú hagas con él...ya no es cosa mía.
Y tenías razón... no era el mejor.
Pero encuentra un stop en lo moralmente correcto, o al menos... un ceda el paso.
Esta idea me relaja, me alegra, me hace pensar que quizás... a esta sociedad aún le queda algo de humano, a pesar de que este mundo nos corrompe a cada paso.
Quizás sea el deseo lo único que no deja que una historia finalice, aunque sus protagonistas la finiquiten, aunque continue como una historia ficticia que sólo reside en la mente de sus protagonistas, movida por hilos que provienen de los recuerdos, de las fantasías, de los olores, de la incertidumbre, del... aburrimiento?.
Y quizás nace, o aterriza, en alguna mirada... que se escapa, o que se encuentra. Quizás sea una puerta que se queda abierta... y que también nos mantiene vivos, humanos, débiles, vulnerables... al fin y al cabo... humanos mundanos, con todo lo bueno y todo lo malo que eso conlleva.
Pero si una cosa he aprendido es que el deseo encuentra límites en aquéllo que sólo los sentimientos tienen licencia para traspasar (o así debería de ser), eso también es bueno, le pese a quien le pese.
A mí no...
Y por supuesto un sentimiento no es una cuenta a deber, lo que hagas de corazón hoy nadie jamás te lo devolverá, porque quizás no haya sentimiento semejante para el intercambio, nació por generación espontánea, es un regalo, y como todo regalo... el afortunado es quien lo da y no quien lo recibe, porque quien lo da era tan rico... como para generarlo, lo que tú hagas con él...ya no es cosa mía.
Y tenías razón... no era el mejor.
jueves, 4 de junio de 2009
Y digo yo...
Y es que llevo tiempo preguntándome... Tiene límite el deseo?
Y si es así... dónde está? O mejor dicho...
Quién lo pone? Y dónde?
Seguiré pensando... hasta que lo descubra, o la vida me lo enseñe.
O si.. alguien es tan amable de decírmelo??
Y si es así... dónde está? O mejor dicho...
Quién lo pone? Y dónde?
Seguiré pensando... hasta que lo descubra, o la vida me lo enseñe.
O si.. alguien es tan amable de decírmelo??
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