"El beso más difícil no es el primero... sino el último"
Siempre he sido una apasionada de las frases que hablan de verdades como puños, bien lo sabéis. Sin embargo.. hay frases que con el paso de los años van cambiando de significado, o mejor dicho, tú las lees diferente.
"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque ya no se da"
El primero es dulce, esperanzador, divertido, pillo... y quizás demasiado fácil (a veces)
El último beso es difícil de conseguir... porque ya nadie te lo da, no existe y además es imposible.
Esta es la lectura que una niña hacía de esta frase.
Después de caminar un poco descubrí que el beso que era difícil...es el último beso de amor.
Porque lo difícil es detectarlo, detectar cuál fue el último beso antes de que el amor saliera... por donde sea que sale.
A partir de ese momento.. quedan los besos, a secas, los besos.
Los últimos besos, además, son muy ingratos, porque suelen dar respuesta a la pregunta "qué ocurre" con un... "yo tampoco lo sé". Pero esos besos ya son gratis, ya no tienen valor, y son amargos... pero tampoco son difíciles.
Otras veces un amor se rompe en una discusión, mejor dicho... una pareja se rompe por una discusión: La última discusión. Aunque el amor no se rompa.
Sin embargo, al igual que si te despidieras de un buen amigo creyendo que dentro de nada volverás a verle frente a una cerveza, y más tarde llamasen para decirte que, accidentalmente, se fué para siempre...Tú no puedes imaginar que ese beso.. ese beso de amor va a ser el último, porque dentro de poco... tu relación va a morir por una tontería. Y aunque se queda un amor... que vaga sin rumbo hasta que encuentra otro corazón, ese último beso ya no volverá.
"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque es indetectable, y no puedes hacerle una foto para nuestro álbum de recuerdos"
Aún así,la lectura volvió a cambiar cuando me dieron un último beso de amor antes de matarlo, y yo... lo sabía con antelación. Esto nunca me había ocurrido. Ocurre sólo cuando, ya mucho más maduros, matas un amor para no morirte tú. Esto sólo pasa cuando te haces mayor y ya no crees en el amor. Por muchas milongas que te cuenten...tú eres más importante, y no eres capaz, ni quieres, dar "ese salto" para llegar a la otra persona.
Fué un beso rápido, casi vergonzoso, que sonó como una burbujita al explotar... que no podía mirar a los ojos, que no era como a nosotros nos hubiera gustado, ya que presentaba sus respetos ante nuestros cadáveres de cuerpo presente. Y no estaba como para deleitarse.
Es un beso de despedida, despedida del personaje que a partir de ese momento dejarás de ser, se acaba tu papel.
Y aunque en ese momento no podía comprender cómo podías dejarme allí sola,
sola con mi banco, sola con mi árbol, sola con mi estanque... descubrí una nueva lectura:
"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque tienes que hacer de tripas corazón para darlo sin lágrimas, y es una foto que no quieres en tu álbum de recuerdos... aunque aparezca cada vez que cierras los ojos"
Aún así... el paso del tiempo me ha permitido una nueva lectura de este re-dicho.
Con los años (tampoco muchos) he aprendido que mientras siga la vida.. nunca hay nada acabado, nada cerrado y nada predecible.
Así que quizás "el beso más difícil no sea el primero... sino el útlimo, porque cuando creas que ya lo has dado... esté por llegar"
viernes, 27 de febrero de 2009
martes, 24 de febrero de 2009
Una sutil diferencia...
Sé lo que es amor, porque lo he vivido, lo he sentido y lo he sufrido.
También sé lo que es el dolor, el desamor, el desconsuelo... También lo he sufrido.
A estas alturas soy experta en ambos campos, y me planteo poner un consultorio para pagarme los estudios, de los cuales entiendo bastante menos que de personas. Consecuencia de echarle muchas menos horas. De levantarme de la cama para escribir si no me puedo dormir, y no para proyectar, como los buenos arquitectos.
Así que me cuesta muy poco ponerme en la piel de los que están enamorados, para entender, o creer entender, comportamientos irracionales.
Y me cuesta casi menos ponerme en la piel de los que olvidan, de los que esperan que cicatrice una herida. Una herida que sólo puede cicatrizar de dentro hacia afuera, que sólo el alcohol puede calmar. Es un proceso complicado, lento y doloroso. Es cambiar de piel, como una serpiente, después de que te la hayan arrancado a tiras.
Convierte a las personas en inestables, en bipolares, en caras tristes con caretas sonrientes, en payasos cuyas lágrimas arrastran la pintura.
En eufóricos deprimidos.
Un sábado por la noche hay dos clases de personas en la calle,
los que buscan besar para recordar lo que era el amor,
y los que besan para olvidar lo que es.
Una sutil diferencia que sólo una experta puede apreciar.
Cuando estás en Tierra de Nadie.
Cuando ni amas ni olvidas.
Quieres quedarte quieta, así, detrás de un árbol, a ver si pasas desapercibida y la vida no se vuelve a ensañar contigo.
Tengo miedo de que me vea tan feliz... y me traiga el Amor.
Ojalá me supiera estar quieta...
Ojalá me supiera callar...
PD: Mención especial a la Teoría de Sole acerca de la dificultad de encontrarse con otra persona en el mismo punto en la vida. Pero... si seguimos creyendo en las casualidades?? ;)
También sé lo que es el dolor, el desamor, el desconsuelo... También lo he sufrido.
A estas alturas soy experta en ambos campos, y me planteo poner un consultorio para pagarme los estudios, de los cuales entiendo bastante menos que de personas. Consecuencia de echarle muchas menos horas. De levantarme de la cama para escribir si no me puedo dormir, y no para proyectar, como los buenos arquitectos.
Así que me cuesta muy poco ponerme en la piel de los que están enamorados, para entender, o creer entender, comportamientos irracionales.
Y me cuesta casi menos ponerme en la piel de los que olvidan, de los que esperan que cicatrice una herida. Una herida que sólo puede cicatrizar de dentro hacia afuera, que sólo el alcohol puede calmar. Es un proceso complicado, lento y doloroso. Es cambiar de piel, como una serpiente, después de que te la hayan arrancado a tiras.
Convierte a las personas en inestables, en bipolares, en caras tristes con caretas sonrientes, en payasos cuyas lágrimas arrastran la pintura.
En eufóricos deprimidos.
Un sábado por la noche hay dos clases de personas en la calle,
los que buscan besar para recordar lo que era el amor,
y los que besan para olvidar lo que es.
Una sutil diferencia que sólo una experta puede apreciar.
Cuando estás en Tierra de Nadie.
Cuando ni amas ni olvidas.
Quieres quedarte quieta, así, detrás de un árbol, a ver si pasas desapercibida y la vida no se vuelve a ensañar contigo.
Tengo miedo de que me vea tan feliz... y me traiga el Amor.
Ojalá me supiera estar quieta...
Ojalá me supiera callar...
PD: Mención especial a la Teoría de Sole acerca de la dificultad de encontrarse con otra persona en el mismo punto en la vida. Pero... si seguimos creyendo en las casualidades?? ;)
domingo, 22 de febrero de 2009
"Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos"
Echar de menos a alguien que todavía no conoces...
y creer en las casualidades.
Dos axiomas que pueden dar como reacción una ilusión óptica (y sobre todo mental),
que en absoluto se corresponda con la realidad.
Duración de la ilusión??: Indeterminada.
Va en función de las ganas que tengas de ilusionarte, de la calidad del disfraz de príncipe de la rana de turno, y en buena proporción... de los amigos que tengas.
Estoy un poco decepcionada...
Tanto.. que estoy empezando a dejar de creer en ellas,
en las casualidades.
Y no me gustaría.
Pero en contra de lo que acostumbro, tengo que darle la razón a los que me rodean, bueno, a los que me cuidan.
Me encantaría seguir alimentando a mi rebeldía, y andar contra el mundo,
me gustan los retos... pero no me gustan las ranas.
Así que me quedo donde estoy,
tiempo y esfuerzo para conseguir un equilibrio casi perfecto,
(y los que también han invertido tiempo y esfuerzo conmigo...)
mi equilibrio,
mi realidad,
una rutina que no quiero cambiar.
Pero y qué pasa con las casualidades??
La última conclusión era que "las casualidades no existen, todo pasa por algo".
Quizás mis dos últimas grandes casualidades,
me quieran enseñar algo.. que todavía no sé muy bien qué es.
Quizás sea una lección acerca de que aunque "podría contar mi vida uniendo casualidades", no sólo deciden ellas, yo también cuento bastante.
Desde luego... sigo esperando la casualidad de mi vida, pero que no tenga prisa...
que en mi nube azul... todo es como yo lo he inventado!
pd: Teníais razón... Gracias :)
jueves, 12 de febrero de 2009
...jueves
Dicen que aunque "la mona se vista de seda... mona se queda"
Así que debajo de los pantalones más apretados y los tacones más altos que pueda vestir, ésta es la canción de una niña ñoña que se le ponen los pelos de punta.
...Y sus amiga/os que han tenido que escucharla a la fuerza ;)
"Te sientas en frente y ni te imaginas...
que llevo por ti.. mi falda más bonita"
"Supongo que piensas.. qué chica más tonta,
y me quiero morir"
"Te acercas diciendo.. yo aún no te conozco
y ya te echaba de menos"
"Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me hago VALIENTE y te beso los labios"
....Jueves
jueves, 5 de febrero de 2009
Un pasado muy presente

Los años pasan... y las personas cambian.
No, no cambian.
Lo cierto es que las personas no terminan de cambiar, aunque cambien de peinado, aunque cambien de barrio, aunque cambien de ingresos, aunque cambien de carrera, aunque cambien de amigos.. La esencia se mantiene ahí, pura, intacta e inalterable. Es esa parte de nosotros que es dura como una roca, que no podemos tapar, que no podemos disfrazar, y de la que nunca debemos renegar.
Sin embargo, todos vivimos intentando cambiar algo de nosotros mismos. Queremos ser más responsables, más organizados, más sociables, menos egoístas. Cada nuevo año aparecen mil propósitos... que no siempre se llegan a cumplir.
Deberíamos alegrarnos de no cumplirlos??
Quizás en estos tiempos que corren, sea mejor quedarse como se está, y pedir por favor... no cambiar nunca. Porque este mundo, y su largo recorrido por él... tiende a corrompernos en vez de completarnos.
Así que... debo sonreir y emocionarme al ver que quienes compartieron conmigo los sueños más locos de inocente, y no tan inocente, adolescencia... siguen igual.
Que me encanta tu manera de mirar de reojo cuando algo no te cuadra...
Que me encanta tu manera de retirarte el pelo de la cara...
Que me encanta tu voz...esa que se mete en los oídos y hace que los secretos sean a gritos...
Y sobre todo me encanta ver que estás ahí, con la cabeza bien amueblada, y todavía con espacio para tus sueños.
Al vernos juntas y pensar que seguimos siendo las mismas, pero elevadas a ese exponente que nos diferenciaba y que ha ido aumentando al paso de los años...me pregunto: Y yo?? Cómo era antes?? Sigo siendo la misma?? Que característica que entonces se veía pequeña es hoy enorme??
Lo tengo claro: La atracción por lo complicado me pierde...y me ha perdido. Y no puedo parar de buscar lo que no se ve. No me creo lo que oigo, ni lo que veo, sólo lo que me cuenten tus ojos.
Una vez oí decir:
"Los edificios que tienen historia, SU historia, y se tiran a abajo sin que tiemble el pulso, son irrecuperables. Creando un sentimiento de pérdida irrevocable, como el sentimiento ante la pérdida de una amistad, una amistad forjada con los años, basada en la confianza, apoyada en muchos recuerdos, cuya pérdida... es irrecuperable e IRREMPLAZABLE."
Este tipo de reflexión, que te sorprende un día... (un día que estás escuchando una conferencia de un profesor de Composición de tu carrera) hace que te invada un sentimiento de tristeza enorme, tristeza por uno mismo, por lo inútil que puede ser uno a veces, porque hemos conseguido levantar edificios enormes y llegar a la Luna... pero no somos capaces de ver a veces lo que estamos perdiendo, por muy grande que sea. Podemos dejar escapar algo por no "entenderlo", por orgullo, por malos entendidos, por no ser capaz de "callarse", o por dejar pasar el tiempo.. y sin que nos tiemble el pulso estamos tirando a abajo algo cuya grandeza es tanta...que nuestros ojos no lo pueden ver. Quizás sólo lo valoremos en la distancia, al mirar de lejos, tras el paso de los años, al arrepentirnos.
Así que pienso que...ahora, que aún corre sangre por mis venas, no quiero tirar a abajo aquellos edificios que seguramente...serán IREEMPLAZABLES.
Y después de esta declaración de principios...seguiré estudiando ;)
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