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sábado, 28 de marzo de 2009

...cobardes

"No tiene sentido, ... y luego descubres que tiene menos sentido del que imaginabas"

"Escribir es de cobardes, creo que uno tiene que hacer lo que escribe"

... siempre se puede aprender algo en las conferencias.

viernes, 27 de febrero de 2009

lecturas...

"El beso más difícil no es el primero... sino el último"
Siempre he sido una apasionada de las frases que hablan de verdades como puños, bien lo sabéis. Sin embargo.. hay frases que con el paso de los años van cambiando de significado, o mejor dicho, tú las lees diferente.

"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque ya no se da"
El primero es dulce, esperanzador, divertido, pillo... y quizás demasiado fácil (a veces)
El último beso es difícil de conseguir... porque ya nadie te lo da, no existe y además es imposible.
Esta es la lectura que una niña hacía de esta frase.

Después de caminar un poco descubrí que el beso que era difícil...es el último beso de amor.
Porque lo difícil es detectarlo, detectar cuál fue el último beso antes de que el amor saliera... por donde sea que sale.
A partir de ese momento.. quedan los besos, a secas, los besos.
Los últimos besos, además, son muy ingratos, porque suelen dar respuesta a la pregunta "qué ocurre" con un... "yo tampoco lo sé". Pero esos besos ya son gratis, ya no tienen valor, y son amargos... pero tampoco son difíciles.

Otras veces un amor se rompe en una discusión, mejor dicho... una pareja se rompe por una discusión: La última discusión. Aunque el amor no se rompa.
Sin embargo, al igual que si te despidieras de un buen amigo creyendo que dentro de nada volverás a verle frente a una cerveza, y más tarde llamasen para decirte que, accidentalmente, se fué para siempre...Tú no puedes imaginar que ese beso.. ese beso de amor va a ser el último, porque dentro de poco... tu relación va a morir por una tontería. Y aunque se queda un amor... que vaga sin rumbo hasta que encuentra otro corazón, ese último beso ya no volverá.

"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque es indetectable, y no puedes hacerle una foto para nuestro álbum de recuerdos"

Aún así,la lectura volvió a cambiar cuando me dieron un último beso de amor antes de matarlo, y yo... lo sabía con antelación. Esto nunca me había ocurrido. Ocurre sólo cuando, ya mucho más maduros, matas un amor para no morirte tú. Esto sólo pasa cuando te haces mayor y ya no crees en el amor. Por muchas milongas que te cuenten...tú eres más importante, y no eres capaz, ni quieres, dar "ese salto" para llegar a la otra persona.
Fué un beso rápido, casi vergonzoso, que sonó como una burbujita al explotar... que no podía mirar a los ojos, que no era como a nosotros nos hubiera gustado, ya que presentaba sus respetos ante nuestros cadáveres de cuerpo presente. Y no estaba como para deleitarse.
Es un beso de despedida, despedida del personaje que a partir de ese momento dejarás de ser, se acaba tu papel.
Y aunque en ese momento no podía comprender cómo podías dejarme allí sola,
sola con mi banco, sola con mi árbol, sola con mi estanque... descubrí una nueva lectura:
"El beso más difícil no es el primero... sino el último, porque tienes que hacer de tripas corazón para darlo sin lágrimas, y es una foto que no quieres en tu álbum de recuerdos... aunque aparezca cada vez que cierras los ojos"

Aún así... el paso del tiempo me ha permitido una nueva lectura de este re-dicho.
Con los años (tampoco muchos) he aprendido que mientras siga la vida.. nunca hay nada acabado, nada cerrado y nada predecible.
Así que quizás "el beso más difícil no sea el primero... sino el útlimo, porque cuando creas que ya lo has dado... esté por llegar"

martes, 24 de febrero de 2009

Una sutil diferencia...

Sé lo que es amor, porque lo he vivido, lo he sentido y lo he sufrido.
También sé lo que es el dolor, el desamor, el desconsuelo... También lo he sufrido.
A estas alturas soy experta en ambos campos, y me planteo poner un consultorio para pagarme los estudios, de los cuales entiendo bastante menos que de personas. Consecuencia de echarle muchas menos horas. De levantarme de la cama para escribir si no me puedo dormir, y no para proyectar, como los buenos arquitectos.

Así que me cuesta muy poco ponerme en la piel de los que están enamorados, para entender, o creer entender, comportamientos irracionales.
Y me cuesta casi menos ponerme en la piel de los que olvidan, de los que esperan que cicatrice una herida. Una herida que sólo puede cicatrizar de dentro hacia afuera, que sólo el alcohol puede calmar. Es un proceso complicado, lento y doloroso. Es cambiar de piel, como una serpiente, después de que te la hayan arrancado a tiras.
Convierte a las personas en inestables, en bipolares, en caras tristes con caretas sonrientes, en payasos cuyas lágrimas arrastran la pintura.
En eufóricos deprimidos.

Un sábado por la noche hay dos clases de personas en la calle,
los que buscan besar para recordar lo que era el amor,
y los que besan para olvidar lo que es.
Una sutil diferencia que sólo una experta puede apreciar.

Cuando estás en Tierra de Nadie.
Cuando ni amas ni olvidas.
Quieres quedarte quieta, así, detrás de un árbol, a ver si pasas desapercibida y la vida no se vuelve a ensañar contigo.
Tengo miedo de que me vea tan feliz... y me traiga el Amor.

Ojalá me supiera estar quieta...
Ojalá me supiera callar...

PD: Mención especial a la Teoría de Sole acerca de la dificultad de encontrarse con otra persona en el mismo punto en la vida. Pero... si seguimos creyendo en las casualidades?? ;)

domingo, 22 de febrero de 2009

"Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos"



Echar de menos a alguien que todavía no conoces...
y creer en las casualidades.
Dos axiomas que pueden dar como reacción una ilusión óptica (y sobre todo mental),
que en absoluto se corresponda con la realidad.
Duración de la ilusión??: Indeterminada.
Va en función de las ganas que tengas de ilusionarte, de la calidad del disfraz de príncipe de la rana de turno, y en buena proporción... de los amigos que tengas.

Estoy un poco decepcionada...
Tanto.. que estoy empezando a dejar de creer en ellas,
en las casualidades.
Y no me gustaría.

Pero en contra de lo que acostumbro, tengo que darle la razón a los que me rodean, bueno, a los que me cuidan.
Me encantaría seguir alimentando a mi rebeldía, y andar contra el mundo,
me gustan los retos... pero no me gustan las ranas.
Así que me quedo donde estoy,
tiempo y esfuerzo para conseguir un equilibrio casi perfecto,
(y los que también han invertido tiempo y esfuerzo conmigo...)
mi equilibrio,
mi realidad,
una rutina que no quiero cambiar.

Pero y qué pasa con las casualidades??
La última conclusión era que "las casualidades no existen, todo pasa por algo".
Quizás mis dos últimas grandes casualidades,
me quieran enseñar algo.. que todavía no sé muy bien qué es.
Quizás sea una lección acerca de que aunque "podría contar mi vida uniendo casualidades", no sólo deciden ellas, yo también cuento bastante.
Desde luego... sigo esperando la casualidad de mi vida, pero que no tenga prisa...
que en mi nube azul... todo es como yo lo he inventado!

pd: Teníais razón... Gracias :)

jueves, 5 de febrero de 2009

Un pasado muy presente


Los años pasan... y las personas cambian.
No, no cambian.
Lo cierto es que las personas no terminan de cambiar, aunque cambien de peinado, aunque cambien de barrio, aunque cambien de ingresos, aunque cambien de carrera, aunque cambien de amigos.. La esencia se mantiene ahí, pura, intacta e inalterable. Es esa parte de nosotros que es dura como una roca, que no podemos tapar, que no podemos disfrazar, y de la que nunca debemos renegar.
Sin embargo, todos vivimos intentando cambiar algo de nosotros mismos. Queremos ser más responsables, más organizados, más sociables, menos egoístas. Cada nuevo año aparecen mil propósitos... que no siempre se llegan a cumplir.
Deberíamos alegrarnos de no cumplirlos??
Quizás en estos tiempos que corren, sea mejor quedarse como se está, y pedir por favor... no cambiar nunca. Porque este mundo, y su largo recorrido por él... tiende a corrompernos en vez de completarnos.
Así que... debo sonreir y emocionarme al ver que quienes compartieron conmigo los sueños más locos de inocente, y no tan inocente, adolescencia... siguen igual.
Que me encanta tu manera de mirar de reojo cuando algo no te cuadra...
Que me encanta tu manera de retirarte el pelo de la cara...
Que me encanta tu voz...esa que se mete en los oídos y hace que los secretos sean a gritos...
Y sobre todo me encanta ver que estás ahí, con la cabeza bien amueblada, y todavía con espacio para tus sueños.
Al vernos juntas y pensar que seguimos siendo las mismas, pero elevadas a ese exponente que nos diferenciaba y que ha ido aumentando al paso de los años...me pregunto: Y yo?? Cómo era antes?? Sigo siendo la misma?? Que característica que entonces se veía pequeña es hoy enorme??

Lo tengo claro: La atracción por lo complicado me pierde...y me ha perdido. Y no puedo parar de buscar lo que no se ve. No me creo lo que oigo, ni lo que veo, sólo lo que me cuenten tus ojos.

Una vez oí decir:

"Los edificios que tienen historia, SU historia, y se tiran a abajo sin que tiemble el pulso, son irrecuperables. Creando un sentimiento de pérdida irrevocable, como el sentimiento ante la pérdida de una amistad, una amistad forjada con los años, basada en la confianza, apoyada en muchos recuerdos, cuya pérdida... es irrecuperable e IRREMPLAZABLE."

Este tipo de reflexión, que te sorprende un día... (un día que estás escuchando una conferencia de un profesor de Composición de tu carrera) hace que te invada un sentimiento de tristeza enorme, tristeza por uno mismo, por lo inútil que puede ser uno a veces, porque hemos conseguido levantar edificios enormes y llegar a la Luna... pero no somos capaces de ver a veces lo que estamos perdiendo, por muy grande que sea. Podemos dejar escapar algo por no "entenderlo", por orgullo, por malos entendidos, por no ser capaz de "callarse", o por dejar pasar el tiempo.. y sin que nos tiemble el pulso estamos tirando a abajo algo cuya grandeza es tanta...que nuestros ojos no lo pueden ver. Quizás sólo lo valoremos en la distancia, al mirar de lejos, tras el paso de los años, al arrepentirnos.
Así que pienso que...ahora, que aún corre sangre por mis venas, no quiero tirar a abajo aquellos edificios que seguramente...serán IREEMPLAZABLES.

Y después de esta declaración de principios...seguiré estudiando ;)

lunes, 19 de enero de 2009

Tomando conciencia...la vida es demasiado corta o demasiado larga?




Todos hemos visto alguna vez en alguna película que ante una gran tragedia la gente pierde el sentido del saber estar, y se vuelve loca. Se rompen escaparates, se queman coches y contenedores, incluso hace falta muy poco para que terminen agrediéndose entre ellos.
Y todos hemos tenido alguna pareja amiga de relación "tormentosa e intensa", en cuyas discusiones han podido volar platos, tirarse móviles al suelo, incluso alguna pared se ha llevado un puñetazo que otro. Quizás por esta fase sólo pasen aquellas parejas que ven ante sí un inminente fin no deseado, entonces... la impotencia y los impulsos se encuentran para hacernos reaccionar de forma irracional.
Sin embargo... tenemos realmente conciencia del fin que se nos presenta a todos?? Tenemos realmente conciencia de lo corta que es la vida? De que al final todos...todos nos vamos a ir de este mundo?? Y qué dejaremos? No dejaremos nada, todo lo que hayamos vivido nos lo llevamos con nosotros. Sólo dejamos el cariño de las personas que compartieron nuestras vidas, los recuerdos, los momentos, las fotos. Por eso la mejor manera de vivir es demostrando tu amor por aquellas personas que te rodean, y a las que realmente amas. Intentando que cada momento que pasen contigo puedan recordarlo con una sonrisa, o que al recordarte cuando ya no estemos aquí... sepan que pertenecimos a "su gente".
Sin embargo... no iba por aquí lo que yo quería decir. Lo que me planteo es... Si la vida es tan corta y al final no nos queda nada... ¿Por qué estudiar una carrera durante 10 años?, ¿Por qué el matrimonio?, ¿Por qué relaciones estables?, ¿Por qué hipotecarse?
Quizás porque la vida es demasiado larga para vivirla realmente como si mañana se fuera a acabar...y nosotros demasiado cobardes. Por eso necesitamos referencias, apoyos, donde refugiar nuestra inseguridad en esta larga vida. Quizás los héroes de esta vida realmente sean esas personas que se colocan una mochila a su espalda y viven esta vida sin pertenecer a nadie ni a ningún lugar.
Pero si realmente tomaramos conciencia de que ... lo único que nos llevaremos es lo que vivamos, quizás nos emborracharíamos todas las noches?? Quizás derrocharíamos todo nuestro dinero en los placeres más mundanos?? Quizás no nos pensaríamos muchas cosas.. y nos lanzaríamos a los brazos de quienes no nos atreveríamos si pensaramos ... en lo larga que se puede hacer la vida.
¿Cuántas cosas no hacemos por miedo a cometer un error que nos pase factura?
Pero si la vida es corta... qué importa?? Nadie se acordará. Lo único realmente importante en esta vida.. es no hacer daño a nadie, y siendo fieles únicamente a esa pequeña gran ley... ya estamos preparados para disfrutar de esta corta pero intensa vida larga?

jueves, 15 de enero de 2009

Te quedas conmigo?

Hay personas... que llegan a tu vida de repente, y se quedan.
Que entraron mientras mirabas por la ventana, que se colaron en un segundo, o esperando un bus, los hay que tardan años en entrar, aunque te sientes cada día a su lado.
A algunos te unieron los mismos intereses.
Con otros compartiste la misma educación.
Con algunos puedes coincidir a penas una noche con ellos.
A otros puedes no conocerlos aunque los veas cada día.

A veces, las casualidades, puede ser que aburridas y sin saber qué hacer, se entretengan presentándote...y alguien entre en tu vida.
Pero puede también que un día las casualidades se olviden de nosotros, y seamos dos juguetes rotos que al verse por la calle, no se reconozcan en lo que fueron al cruzarse una vez.
Sin embargo... si me preguntas "cómo estás?" y, no por casualidad, te quedas a escucharlo... entonces sé que te quedas.
Sólo si me buscas aunque ya no me veas...te quedes.
Porque a veces las personas... se quedan.
Se quedan incluso después de haberse ido,
se quedan hasta después de haberlas echado,
se quedan hasta después de ese "adiós".
Se quedan... aunque ya no lo necesiten,
sólo esos... se quedan de verdad.

pd: Dedicado a todas las personas que, como grandes supervivientes, se adaptaron al medio... para quedarse al lado de su gente, por difícil que resultase.

viernes, 9 de enero de 2009

38 GRADOS


Un comienzo de año en la cama con fiebre y una tos que no se termina de ir... te empujan a quedarte en casa haciendo absolutamente nada. Quizás sean las más merecidas vacaciones después de una época de entregas y curro de fin de semana (algún día echaré de menos trabajar SÓLO los fines de semana). En este tipo de semanas... ¿Qué mejor que tragarte la temporada entera de Sexo en Nueva York?? Pero una cosa lleva a la otra.. y el exceso de treinteañeras (soy veinteañera! soy veinteañera!) hablando de amor, sexo, amistad... más las casualidades... que siguen ocurriendo aunque Alicante esté muy lejos de Nueva York, me llevan a este tipo de cosas...

La primera... la que todos sabemos,la diversidad de personalidades, de necesidades, de personas. ¿Por qué a veces no entendemos a quien tenemos en frente?? Dicen que para juzgar a alguien hay que andar tres días en sus zapatos. Sin embargo, todos pretendemos siempre entender al que tenemos en frente ¿POR QUÉ NO DEJAMOS DE HACERLO? Es imposible. La única manera de saberlo... es preguntándoselo. Y creyéndote que te está diciendo la verdad. Pero no preguntaremos, y seguiremos suponiendo... y suponiendo. Podemos crear hasta 20 teorías acerca del pensamiento de una persona y seguramente, si le preguntamos, su razón no se apoye en ninguna de ellas (que se le haya comido el brazo un tiburón es una buena teoría de emergencia).

Otra reflexión es... SENTAROS: ¿Por qué buscamos el amor? ¿Dónde está el amor? ¿Qué es amor?
La teoría que vengo desarrollando desde hace tiempo (de forma individualista y altruista, y sinceramente, forzada) es que el amor lo podemos encontrar sencillamente en una amiga. En esa amiga que cuando no pasa nada... te hace sonreír por la tontería más pequeña del mundo, pero que ya sabe interpretar tus miradas, tus gestos, y sabe dejarte que te des hostias con la vida, porque ella siempre estará ahí para decirte "ya sé que la tortuga es muy bonita, pero no es tuya". Y te lo dice porque sabe que no hay tortuga más bonita, pero que entre hostia y hostia puede (y debe) aparecer un príncipe.
O esa amiga que el tiempo a hecho que casi llegues a sustituir por un teléfono, quizás porque la has notado tan cerca tanto tiempo ... que no necesitas verla para recordar sus grandes ojos y hasta imaginar sus gestos mientras pone orden a tu vida (telefónicamente, por supuesto).
O ese amigo... que no hay palabras que puedan describir, porque va más allá...de todo lo que pueda escribir nunca.
¿Y qué decís de la amistad con nosotros mismos?? Cuántas peleas estúpidas... cuántas discusiones por cabezonerías para que al final el tiempo... siempre termine dándome la razón a mí ;)

Sin embargo... ¿Cuánto tiempo tardaría la más firme defensora de estas teorías en caer en los brazos del primer muchacho vestido de príncipe que aparezca interesado en algo más que sus labios? ¿O en sus labios bastaría?
¿Cuánto importa que debajo de esos atuendos no haya un príncipe, si no una rana? ¿Cuánto esfuerzo va a invertir en descubrirlo? ¿O si el príncipe no se descubre ella mirará hacia otro lado y obviará ese ligero color verde?
Al final... ¿Todos buscamos amor?
A veces... deberíamos tener un poquito más de "máquinas" y un poquito menos de "humanos", y ser capaces de "no seguir por ese camino", de alejarnos, de salir corriendo. Y muchos pensaréis "yo he salido corriendo"... pero pensarlo, ¿Habéis salido corriendo del amor? ¿Y habéis conseguido escapar? Sólo cuando el amor empieza a pellizcarte... te planteas escapar. Mientras tanto... te quedas ahí esperando a ver si, hay suerte, y te pellizca a ti también.
Sólo somos capaces de ver la importancia de "salir corriendo", de ser "máquina"... cuando vemos a nuestra amiga destrozada llorando por un imbécil. O peor aún.. cuando sin verla llorar vemos como se está perdiendo demasiadas cosas, entre ellas, todo el amor que sería capaz de recibir de sus amigas,ese amor...que nunca te pellizca.
Y lo peor de todo...saber en el fondo, que la única diferencia entre tú y ella, quizás sea que tu príncipe no era tan bueno mintiendo.

A pesar de todo...esperemos que siempre seamos humanos porque.... "mil máquinas jamás podrán hacer una flor" (PROVERBIO GRANADINO,gracias Rub por esta foto que te he robado!)

pd: Y que nunca desaparezcan los puntos suspensivos.

lunes, 1 de diciembre de 2008

...donde habita el olvido...


Dicen que el olvido no existe, que uno no es si no recuerda...
Pero todos en un momento determinado de nuestra vida queremos olvidar... y se convierte en una meta, un requisito indispensable para poder pasar página.
Y somos ingratos con los recuerdos, puesto que cada uno de nosotros es sólo una consecuencia de lo que fuímos ayer. ¿Por qué queremos olvidar?
Eso sí,nos molesta enormemente que nos olviden. Es una de las peores cosas que pueden hacer con nosotros.
Y es que en realidad, los recuerdos es una de las cosas más valiosas que tenemos y lo que realmente nos fastidia, y mucho, es que los recuerdos vengan sin avisar y nos pillen desprevenidos.
Que estás tú tranquilamente..., y de repente: un olor... un olor te invade durante los suficientes nanosegundos como para dejarte con cara de tonta. Y cuando miras de reojo sospechosamente para ver dónde se ha metido.. ya no está, ya pasó.
Y lo mismo ocurre con lugares, prendas de ropa, recorridos, palabras, fechas, chistes, canciones...canciones...canciones.
Que puedes tenerlos delente de ti constantemente, pero un buen día, en determinado minuto tu cerebro decide situarlo en un momento pasado, en un recuerdo. (¿Y si es mi cerebro por qué me hace esto?)
Pero el olvido no existe, olvídenlo.
Y me alegro, porque yo no quiero olvidar. Yo lo que quiero es que los recuerdos vengan a visitarme cada día y que yo les despida con una sonrisa.
Porque este es el verdadero punto de inflexión, el día que los despides con una sonrisa sensata y serena, el día que no se te queda cara de tonta. Éste es el día que identificamos como "olvido" y dejamos de mirar mal a nuestros recuerdos.
¿Y sabéis qué? Que este día siempre llega... :)