En Alicante siempre pasa lo mismo: En cuanto llega la primavera y asoma el primer rayo de sol.. todo el mundo se altera y cree súbitamente que ha llegado el verano. Empiezan a aparecer personajes en chanclas a las 7 de la mañana del mes de marzo (FRIO!), y las chicas (lo siento, pero siempre son chicas) acuden a la biblioteca en tirantes y con bikini debajo (¿¿??).
Hasta que cae el diluvio universal que les devuelve a la realidad: A la gabardina de entretiempo.
Y es que los "entretiempos" son raros siempre. Hay quien está deseando que llegué el calor, y sueña con estar bajo el sol frente al mar. Y hay quien empieza ya a echar de menos el frio, que todavía no se acaba de ir, aún sabiendo que el sol que vendrá será perfecto.
Yo voy a echar de menos mi manta, mi plumas nocturno... y la gigante bufanda de tres vueltas en la garganta. Eso ya lo sé. Me arropan demasiado. Me miman de más.
Pero llegará el verano, porque todo llega. Así que aunque ahora mismo tengo un pie congelado... sigo siendo fiel a mi cálido invierno.