
A veces la vida te convierte en observadora casual de situaciones que te hacen replantearte muchas cosas.
Y puedes sacar muchas moralejas de ellas, la primera... la más sabida: Las cosas desde fuera se ven mucho más claras.
De repente me convierto en testigo de una escena muy familiar:
A tres metros de mí una pareja de novios se hace entrega de un regalo.
Motivo: Cumpleaños de él.
En teoría... no falta nada:
Hay novia,
hay novio,
hay regalo,
hay hasta tarta,
hay velas ,
y hay un idílico escenario de tetería con música e incieso.
Hay dos chicas a 2 metros que no quieren mirar
por ese agujerito de su intimidad,
pero que se les van los ojos,
y en silencio... las dos creen que van a sentir envidia,
y que son especiales por presenciar ese momento.
Se miran en silencio y se intercambian la sensación: envida e ilusión,
no quieren hablar para no molestar a los enamorados...
Comienza la escena y siento...
la suerte de no tener a nadie que me haga ese regalo,
porque es un regalo caro...
y tapa la carencia de lo que no compra el dinero.
En la práctica faltan miradas...
faltan sonrisas...
falta una canción...
sobra distancia.
Falta una felicitación hecha con amor,
una nota escrita a mano, o esa mano en la rodilla.
Ojos que brillan con ilusión,
falta una Historia de amor.
Ojalá se lo pudiera regalar yo por su cumpleaños,
pero hay regalos que sólo te puede hacer la vida.
Yo me quedo aquí, en mi rincón,
con nuestra peculiar manera de perder el tiempo,
con nuestros calcetines ridículos
que retan al paso del tiempo,
porque hacer de un miércoles un día sabático
es un regalo bastante más caro,
al menos... más difícil de conseguir,
y de que valga la pena.
A lo mejor los enamorados no lo están tanto,
quizás sea el frío... que juega a engañar.
Quizás nadie se lo haya dicho,
no seremos nosotras.
Quizás la envida la sientan ellos,
y al final... las más afotunadas del lugar
estén más cerca de lo que pensamos.
Nos haremos las suecas,
sigamos... te como una y me cuento veinte.
...
¿Pero cuánto tardarán en despertar de ese sueño?
Ese sueño que ya no es dulce ni amargo,
que no te inquieta... pero te arropa,
que no te seduce... pero te anima.
De esa vida que ya es rutina...hasta para un día de cumpleaños,
pero que es tan tuya.
¿Cuánto se tarda?
Como dice Sabina...
que ser cobarde no valga la pena,
que ser valiente no salga tan caro.
4 comentarios:
cuanta verdad... taaantos regalos sin sentido (en relaciones sin sentido)...
sabes q? me alegro de que la crisis no afecte a la imaginacion ni al cariño, xq a mi este año se me ocurren un monton de cosas especiales que regalar! yo no digo que los regalos materiales no puedan tener valor! x supuesto! xo, igual q los otros, tienen q tener un fondo... un detalle, un cariño, una ilusión... si no, están vacios... el regalo es solo el envoltorio de lo que hay dentro... no crees?
gracias x seguir haciendonos reflexionar sb la vida cotidiana!!
muuuuuak
cris.
Sí lo creo, como tú dices,los regalos deben tener algo tuyo, ese pequeño detalle en el que incluyes un cachito de ti para regalar.
Y a mí me encanta que me leas!! Ese es mi regalo de hoy jejeje!
...q baratita salgo... muuuaaak!!
Unos calcetines a rayas son mucho más especiales que cualquier videojuego caro...Al final el regalo se lo llevaron las dos judadoras de parchis y devoradoras de té con galletas, así es la vidas y las casualidades que hacen que en cualquier rinconcito aparezca algo que no tiene nada que ver contigo, pero te hace sentir especial (xq todos lo somos hasta que no se demuestre lo contrario).
Un besito ghostgirl (más especial que nadie).
Así qu elas cositas muchas veces no son como aparentan...es verdad! a veces se nos olvida.
Aparte de todo lo que me ha hecho pensar tu esccrito mágico...me ha traido a la memoria Parchis, mi grupo de l ainfancia^^
Espero que sigais llevandoos siempre la partida ante las cosa que aparentan, y que realmente seas tú la que "seas".
muakitooo, me vy a dormir sin hacer proyectos^^
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