Hay días en los que te pesan todas las pérdidas.
Las que se fueron en silencio, las que se fueron dando un portazo... e incluso a las que les abriste la puerta para que salieran.
Luego levantas la cabeza y piensas que algunas están muy bien donde están... otras, te hubiera gustado retenerlas de otra manera.
Pero en la vida no se sabe nada si no lo vives.
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